Me quedé sin trabajo… ¿y ahora qué?

A cuántos de nosotros nos ha pasado esta situación. Amanecemos un día con la tranquilidad de un “trabajo estable” y al siguiente, ya no somos más parte de la compañía.

Foto crédito http://bit.ly/2mco55W

Al principio de mi vida laboral, trabajé en una firma de consultoría donde mi rol consistía en recibir aquellas personas que habían sido despedidas después de años y años (5, 10, 15…) de trabajar en sus compañías. Yo tendría apenas unos 22 años, era mi primer trabajo, y veía llegar a estas personas con la tristeza, el desconsuelo, pero sobretodo, la incertidumbre de decir “¿ahora qué voy a hacer?”

La mayoría de ellos eran personas con muchos años de trayectoria laboral, que desde que habían entrado a estas empresas se habían olvidado por completo de lo que pasaba afuera en el mercado. No sabían qué otro tipo de opciones tenían y muchos de ellos no habían hecho parte de un proceso de selección desde aquel entonces.

¿Por qué nos gusta tanto la seguridad y el confort? ¿Qué hace que nos acomodemos a un puesto, a un salario, a un jefe? ¿En qué momento nos olvidamos de dar una mirada al costado y ver qué pasa a nuestro alrededor?

Muchos años después, y en situaciones diferentes, pude ver otros personas enfrentarse a esta situación de quedarse “desempleados”. Algunos de ellos cercanos a mi, personas a quienes les tengo mucho cariño y respeto. La constante era la misma. Sentimientos de tristeza porque la compañía les había fallado, porque lo habían entregado todo y ahora se quedaban en el limbo.

Hoy debo reconocer que esta situación puede ser verdaderamente traumática, generar desconsuelo, ansiedad y tristeza. No estamos preparados para esto. No hacemos un ejercicio conciente de pensar ¿qué pasaría si hoy me quedara sin trabajo?

Sin embargo, creo que siempre, sin importar las razones por las cuales se haya salido de una organización, se está frente a una oportunidad de hacer un alto en el camino y pensar en uno mismo.

Quedarse sin trabajo es la oportunidad de volver a soñar, reformularse el camino profesional y descubrir que existen muchas opciones para ser feliz. No se trata de una industria, de una organización, de un empleo. Se trata de uno mismo. ¿Qué quiero ahora, dónde me gustaría trabajar, para qué soy bueno?

Los invito a que juntos cambiemos el paradigma. Dejemos de preguntarnos ¿por qué a mí o por qué ahora?

Piensa en todas aquellas cosas que dejamos a un lado por no tener tiempo. Aprovecha este momento para preguntarte: ¿dónde están tu pasión, tu talento y tus habilidades? ¿Están alineadas con lo que te gustaría hacer?

Si necesitas ayuda y quieres orientación profesional, contáctame. Juntos lo podremos resolver.

¿Tienes dudas o te gustaría ponerte en contacto conmigo? Escríbeme a catalina@cgrconsultoria.com

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